¿Y si no todo lo que ves en tu rostro fuera
simplemente la edad?
Durante 3 días voy a ayudarte a mirar tu rostro de otra manera.
Vamos a entender juntas, en directo, qué necesita realmente el tuyo.
🔊 Haz clic para escuchar a Izaskun
Fecha—
Horario—
Duración3 días
FormatoOnline y en directo
El programa
¿Qué vas a descubrir durante estos 3 días?
Tres encuentros en directo para entender qué ha cambiado en ti — en tu energía, tu autoestima y también en tu rostro — y por dónde empezar a recuperarlo.
Día 1
No es solo tu rostro: es cómo te sientes contigo misma
Empezamos por bajar el ruido: el cansancio, la hinchazón, la sensación de ir siempre con la energía a medias. Cuando el cuerpo se desinflama, todo cambia — también tu mirada.
Aprende a reconocer señales de cansancio, tensión y baja energía en tu día a día.
Descubre por qué “hacer más” no siempre es la respuesta, ni en el rostro ni en el cuerpo.
Vive una primera práctica de liberación y autocuidado.
Fase 1 · Desinflama
Día 2
¿Vives en modo tensión sin darte cuenta?
Salimos del rostro para mirar el conjunto: postura, respiración, descanso, autoexigencia. Todo eso también se nota en cómo te ves y en cómo te sientes contigo misma.
Detecta hábitos y tensiones que pasan desapercibidos.
Descubre por qué antes de activar a veces hay que soltar primero.
Experimenta el Ritual LIBERA, cuerpo y rostro a la vez.
Fase 2 · Libera
Día 3
¿Qué necesitas tú para volver a sentirte plena?
Unimos todo lo aprendido — energía, autoestima, autocuidado y rostro — para que entiendas por qué no todas las mujeres necesitan lo mismo, ni deberían seguir la misma rutina.
Identifica qué patrones reconoces más en ti, física y emocionalmente.
Aprende cuándo tiene sentido liberar, activar o simplemente descansar.
Descubre cómo sería acompañarte de forma personalizada, más allá del rostro.
No quiero volver a los 30.Quiero volver a sentirme yo.
Hay una edad en la que no sientes que estés peor. Sientes que te has ido dejando para después.
La energía.La seguridad.Las ganas de cuidarte.La mujer que reconocías cuando te mirabas.
RENACE nace desde ahí. No necesitas cambiar de cuerpo, de cara ni de vida: necesitas volver a encontrarte dentro de todo eso. No para volver a ser quien eras hace 20 años, sino para volver a sentir que eres tú.
Quizá te reconozcas
¿Te suena alguna de estas situaciones?
Te levantas algunos días con el rostro hinchado o pesado.
Tus ojos parecen cansados aunque tú no te sientas así.
Aprietas la mandíbula o notas tensión en cuello y hombros.
Tu rostro parece haberse apagado.
Has probado cremas, masajes o ejercicios pero no sabes cuáles necesitas realmente.
Últimamente hay fotografías en las que apenas te reconoces.
Sientes que durante los últimos años has cambiado demasiado rápido.
Evitas mirarte demasiado tiempo al espejo.
Si te has reconocido en varias… RENACE está pensado para ti.
Quizá no necesitas más ejercicios faciales.Quizá necesitas saber cuáles necesitas tú.
Internet está lleno de ejercicios, rutinas y masajes. Y muchos pueden ser estupendos.
El problema empieza cuando los hacemos sin saber qué queremos trabajar ni por qué.
En RENACE quiero ayudarte a cambiar eso.
Dentro de la experiencia
Las cuatro fases del Método RENACE
Un orden. Una lógica. Una manera distinta de acercarte a tu rostro.
1
Desinflama
Bajar el ruido: pesadez, retención y cansancio acumulado.
2
Libera
Soltar la tensión que se instala en mandíbula, cuello y mirada.
3
Reactiva
Despertar lo que estaba dormido, con criterio y no al azar.
4
Reconecta
Volver a mirarte y reconocerte. El punto al que queremos llegar.
Durante la experiencia conocerás por primera vez las cuatro fases del Método RENACE.
Por Izaskun Eldua
Déjame contarte mi historia…
Mi nombre es Izaskun Eldua, y quiero contarte algo que cambió mi manera de cuidarme para siempre.
Durante la menopausia subí más de 15 kilos, y llegó un día en el que ya no reconocía a la mujer que aparecía en el espejo.
Después de años probando cremas, tratamientos y promesas vacías, descubrí el yoga facial. Empecé a formarme, a investigar y a probar técnicas distintas, hasta construir una manera de cuidar el rostro mucho más integral.
Al principio era escéptica. Pero en pocas semanas mi rostro empezó a transformarse: menos tensión, más firmeza y esa luz en la mirada que sentía haber perdido.
Este método no solo cuidó mi piel: me devolvió la confianza y la conexión conmigo misma. Hoy, después de años perfeccionándolo, quiero acompañarte para que tú también lo vivas.
Con cariño, Izaskun
Con el Método Sakura tienes en tus manos una manera natural, sin prisas ni promesas vacías, de volver a cuidar tu rostro. ¿Te atreves a descubrirlo?